Sin comentarios

Sueño

Anoche soñé con Juana Molina. Estábamos en un teatro vacío, yo cruzaba caminando por el fondo del escenario semi oscuro y ella tocaba sentada en un piano de cola negro. Odín uno de los músicos que la acompaña estaba parado a su lado. No había nada más en el escenario y solo se escuchaba el sonido del piano.

De pasada me acerqué y le dije al oído: “Juana, escuché tu disco nuevo…”
Se dió vuelta, me miró y me dijo. “Si?, yo también…” Y siguió tocando.

Quizá sí, pero en “realidad” yo no lo había escuchado, hasta hoy.

Juana es una de las músicas que hace sinceramente lo que tiene ganas con la música y eso se nota bastante. No hay etiqueta, ni género, ni esquema posible. Hay experimentación, juego y disfrute con los sonidos, su voz y la musicalidad.

Halo se compone de doce canciones intercaladas entre la intención de incitarnos al baile -uno de los objetivos reconocidos por ella al componer música- y la generación de variedad de climas que nos invitan, luego del baile sutil, al suave descanso.

Sin comentarios

Vicente

Hoy se cumplen 57 años del nacimiento de Vicente Luy, poeta cordobés, uno de los desconocidos, de los invisibles -hasta ahora- para el gran público. Tan invisible que ni siquiera tiene su apartado en wikipedia. Pero Vicente es un visible reconocido para la generación de artistas y músicos que hoy andan por debajo de la vorágine masiva y comercial. Esos mismos que en pocos días se reunirán para recordarlo.

Muy lejos de las miradas románticas que equiparan el sufrimiento y el genio creativo, también se lo recuerda por el profundo padecimiento que lo llevó hasta el suicidio. Sufrió durante muchos años de un trastorno bipolar severo, por el que incluso estuvo internado en el Hospital Borda.

Dueño de una sagacidad y ocurrencia infinita que condensaba en poquísimos versos, nos demostró que se puede ir hasta el fondo sin palabras de adorno, sin eufemismos ni términos rebuscados.

Nació en Córdoba un 3 de mayo. Nieto de poetas españoles, quedó huérfano a los 6 meses de edad luego del accidente aéreo que sufrieron sus padres. Se lo puede leer en Caricatura de un enfermo de amor (1991), La Vida en Córdoba (1999), Aviones (2002), No le pidan peras a Cuper (2003), La sexualidad de Gabriela Sabatini (2006), Vicente habla al pueblo (2007), ¡Qué campo ni campo! (2008). O en alguno de los dos libros editados de manera póstuma Plan de operaciones La única manera de vivir a gusto es estando poseído (2012).

Sus poemas, tan directos como conflictivos, son leídos en muchos de los encuentros literarios que abundan de un tiempo a esta parte. Su vida estuvo plagada de historias hermosas como la que cuenta el poema Intervine un recital de Aristimuño y que aquí lee quien fuera uno de sus amigos, el escritor Osvaldo Vigna, con quien compartió el grupo Verbonautas.

También se puede escuchar a Vicente, sus palabras en la voz de muchos. Su poesía leída genera esa incómoda mezcla entre gracia e indignación, entre sorpresa y resignación. El proyecto Libro Completo registró la lectura colectiva del libro “La vida en Córdoba”. También se lo encuentra allí, en esas reuniones, cada vez que su poesía circula entre amigos.
Siempre es bello recordar la vida y no la muerte, porque es mucho más reconfortante mantener en la memoria como comienzan las cosas. Donde y como se generó ese primer suspiro que luego fue ardiendo rápidamente entre versos, amigos, risas, sufrimiento, libros y amor.

Sin comentarios

Charco

Ver Charco es una experiencia sumamente emocionante para todos aquellos que disfrutamos de la música del Río de la Plata y que compartimos la intriga por conocer los recovecos en las formas del intercambio cultural, y específicamente de las influencias recíprocas entre las músicas de ambas orillas.

Escuchar las palabras de Fernando Cabrera frente a su casa natal o a Fito contando como conoció a Charly y a Spinetta. Ver como Daniel Melingo habla desde su casa del delta o recorrer las calles de Montevideo con Edu “Pitufo” Lombardo entre las cuerdas de tambores. Escuchar a Dolores Solá y Acho Estol alrededor de un fogón en la pampa bonaerense o a Vera Spinetta cantando “Quedándote o yéndote” son solo ejemplos de esa unidad indisimulable.

Charco es la demostración en formato audiovisual de la unidad musical compartida por dos zonas geográficas, naturalmente unidas -no separadas- por un gran río, pero artificialmente divididas. Buenos Aires y Montevideo. Argentina y Uruguay. Construcciones ficticias desde el vamos, fronteras marcadas con tinta en un mapa. Límites que la comunidad musical no reconoce del todo.

Un ida y vuelta que excede largamente lo musical, y que se consolida en las formas concebir lo mestizo en la cultura toda. El recorrido a través de las voces de músicos, productores, periodistas, poetas, personajes que vivieron el desarrollo musical de los últimos 50 años, se ven plasmados en la generaciones posteriores y que, contra los pronósticos apocalípticos de las voces masivas, gozan de excelente salud en la actualidad.

Charco le escapa rápidamente a la mirada retrospectiva propia de un museo de antigüedades musicales y sale a buscar de la mano y la escucha de Pablo Dacal las voces musicales de cantores y cantoras que no solo mantienen viva esa comunicación cultural, sino que aportan una mirada consciente y decidida del camino que recorren.

Todos aquellos que disfrutan de la música rioplatense tienen una hermosa oportunidad de romper con las visiones fragmentadas, que intentan poner todo en casilleros rígidos, y encontrar esa unidad entre las orillas de este pequeño charco.

Sin comentarios

Paisaje

Films es un dúo de mujeres japonesas que compone su música basándose en idiomas por ellas inventados. Acompaña esas voces Yuki Murata, compositora y pianista. Una de las fundadoras de la banda de música neo clásica y post rock Anoice.

Luego de tres discos, este año crearon mizu amane, con el mismo concepto de Films pero ahora retomando los idiomas tradicionales japoneses.

Los japoneses parecen especialistas en la música para paisajes sin tiempo. Composiciones que dejan transcurrir todo lo que sea necesario hasta llegar al mensaje central. Parece imposible disociar esas músicas de los paisajes que las acompañan.

Quizá detenerse a mirarlos sea uno de los últimos rincones donde podemos refugiarnos de la velocidad que nos acecha.

Sin comentarios

Gardel

“La noche está tan oscura,
no hay ni siluetas pa´recortar”
Romance de las llamadas. Marcel Chaves. Lágrima Ríos.

Ni era uno más

ni medio en la vuelta

era un fantasma lejano

nombrado por un loco insomne

era un fatídico cantor

con retazos de verdad.

 

Era un desconocido pleno

rechazado sin más

era la parte sin el todo

el salvador de esos días

era la calma en la noche

de esas compañías absurdas.

***

Algún día de 2013 escuchaba a Lágrima Ríos, la más hermosa de todas las voces rioplatenses; escuchándola pensaba en Carlos Gardel, personaje profundamente desconocido para mi por esos días, y por estos también. Allí surgió este poema que quedó en un borrador perdido y que vaya uno a saber por qué, encontré hoy.

Sin comentarios

Tres

1. Cara Stacey es sudafricana. Música, compositora e investigadora. Toca el piano y en especial instrumentos originarios de su continente (umrhubhe, uhadi, mbira, budongo).
Reparte su vida entre Londres, Ciudad del Cabo y Swazilandia, donde está estudiando en profundidad el makhoyane.

El makhoyane es un instrumento milenario que consta de un arco de dos cuerdas y una calabaza que se apoya sobre el pecho al golpear las cuerdas. Es considerado el instrumento más tradicional de ese pequeño país. Y a diferencia de la mayoría de los instrumentos de la zona, es tocado casi exclusivamente por mujeres.

Su disco solista es de 2015 y se llama ‘Things that grow’ (cosas que crecen).

2. Iggy Pop tiene un programa de radio. Todos los viernes (16 a 18hs en Argentina) por la Radio BBC6, una de las 18 emisoras que forman parte del sistema de medios públicos inglés.

Pasa las con las que se encuentra y le gustan, en general poco conocidas masivamente. Y también parlotea bastante sobre música y otros menesteres.

En el programa del viernes diez de febrero compartió un tema y recomendó a Fémina. Un trío de mujeres de Haedo, provincia de Bs. As. Tres voces, una guitarra, un ronroco y algo de percusión.

“Hay algo muy poderoso y sincero en esas voces…” dice Iggy luego de escuchar “Buen viaje” el primer tema de “Traspasa”, el primer disco del trío.

Rap, folklore y algo de ese género musical que aún no es posible ponerle un nombre.

Iggy escucha la música del oeste bonaerense, tomá mate!

3. Vanessa Wagner es una pianista francesa y posee un amplio repertorio de interpretaciones esencialmente vinculadas a la música clásica.

Murcof, es el productor y compositor mexicano de música electrónica, rock y jazz, llamado Fernando Corona.

Un sello discográfico francés (InFiné) los invitó a reinterpretar algunos clásicos, pero no aquellos a los que Vanessa está acostumbrada. Clásicos del siglo XX. Entre ellos composiciones de John Cage, Aphex Twin, Morton Feldman y Philip Glass.

La idea fundamental del disco es la armonía entre ambos mundos: el electrónico y el analógico. “Statea” significa precisamente eso: balance, en italiano antiguo.

El resultado es un curso acelerado de música clásica del Siglo XX reinterpretada generando ambientes con sorpresiva y meticulosa profundidad.

14 comentarios

Infierno encantador

Ayer fui a ver al Indio. Por primera y última vez. Fui motivado por una curiosidad sociológica. Eso les respondía a los que me preguntaban por qué iba. Yo no soy fan de Patricio Rey, mucho menos del Indio Solari, no conozco de memoria sus temas, ni siquiera el nombre de sus discos.

Fui porque me interesa la música, y particularmente la música en vivo y todo lo que la rodea. Terminé por concluir que, lamentablemente, la música dejó de ser lo más importante en este caso.

En primer lugar produce vergüenza e impotencia la distancia abismal entre las coberturas informativas masivas y la realidad de lo sucedido. Todas las notas sobre el tema tienen algo falso o incompleto. El caso extremo es la Agencia Télam (que no mandó enviados a Olavarría porque no paga viáticos) diciendo a la 1am del domingo que “había diez muertos” tomando publicaciones de redes sociales como fuentes.

En segundo lugar resulta inaceptable que exista la posibilidad que una persona pueda morir por ir a un recital. Si esa posibilidad existe, es porque existen también una serie de eventos previos que crean las condiciones. Esa serie de eventos previos produjo que la ciudad de Olavarría (y a esta altura cualquier ciudad donde se haga el recital) se encuentre desbordada, pero lo que es más grave, sin capacidad de respuesta ante una eventualidad o emergencia.

El Indio en su penúltima entrevista dijo textualmente “mi público no acepta el sold out”, haciendo referencia a que en sus recitales las entradas no pueden acabarse. Esto produce un efecto concreto: todo el que concurra podrá entrar, con o sin ticket. Y aún más, si se propusieran controlar quién tiene entrada y quien no, no se podría. Durante más de dos horas previas al inicio dos columnas colmaban de lado a lado cada una de las calles de acceso en una marcha sostenida. Resulta impensado e impracticable solicitar entradas en ese contexto.

No es casual que al ritual se le llame misa, es lo más parecido a una de las procesiones que los lujanenses estamos muy acostumbrados a recibir en nuestra ciudad. La diferencia es que en la ricotera, al menos la mitad de los participantes, en este caso cerca de cien mil personas, llegan al menos un día antes, se instalan donde pueden, escuchan música, bailan, hacen asado y toman cerveza y fernet sin límite.

Sorpresivamente para los prejuiciosos, en ese contexto el espíritu de comunión es tal que, aunque a la hora del recital muchos se encuentran bajo los profundos efectos del alcohol, no se produce ningún tipo de disturbio, ni peleas, ni destrozos, ni siquiera una discusión. El nivel de armonía entre los participantes es envidiable.

Con los hechos consumados y dos muertos más que se suman a la trágica historia de las presentaciones en vivo del Indio Solari y del rock argentino en general, queda claro que resulta muy difícil que eventos de esta magnitud puedan ser organizados por una pequeña productora de manera óptima.

Entre otras falencias graves, las instalaciones no eran suficientes, el personal de control y seguridad no era suficiente. El acceso y egreso del predio no era el más adecuado para tamaño caudal de personas y no había indicaciones ni señalización suficiente.

Y tercero, la misa ricotera es (o era) sin lugar a dudas el último evento masivo de carácter puramente popular que le queda (quedaba) al rock argentino. La desidia generalizada de la productora y del Estado no es casual. Como todo en este mundo, las condiciones adecuadas de bienestar, previsibilidad y seguridad solo están garantizadas para los que pueden pagarlas.

Es por este carácter popular que los medios se ensañan y logran instalar la idea que no es posible que nos encontremos a disfrutar masivamente. Intentando convencernos que no sabemos cuidarnos entre nosotros. No toleran que cientos de miles de jóvenes y laburantes, provenientes principalmente de las clases populares, convivamos en armonía. Pero cuando algo lamentable ocurre, es suficiente para demonizar todo lo sucedido.

Lo anterior no implica que no haya responsables. Todos los que estuvimos en decenas de recitales masivos de rock, sabemos que hay que estar preparado para soportar mantenerse adelante. Pero ninguno de nosotros estuvo en esa situación junto a otras 300 mil personas. Eso no es posible sin muchas probabilidades que suceda lo que ya todos conocemos.

Supongo que es un hecho que esta fue la última presentación en vivo de Carlos Alberto Solari en un escenario. Pero no porque él lo haya decidido, sino porque otra vez nos obligan a pisar el límite de lo tolerable para comprender que así las cosas no pueden realizarse sin consecuencias trágicas. Llegar a esta conclusión es inevitablemente triste.

Escribo esto con lágrimas en los ojos. Las mismas lágrimas que tenía cuando decidí alejarme durante el recital, con una mezcla de miedo y bronca, porque intuía que algo trágico podría pasar. Son lágrimas que surgen de esa misma tristeza, porque una vez más personas mueren por el solo hecho de ir a ver un recital de rock.

Sin comentarios

Espacio

Una tarde una niña muy pequeña preguntó: ¿cuánto es el espacio que nos rodea?
La primera respuesta que recibió fue, depende de a quien se lo preguntes…

La respuesta del utópico fue, infinito,
La respuesta del escéptico fue, no podemos saberlo,
La respuesta de una madre fue, tanto como amor entre nosotras,
La respuesta del astrónomo fue, todo lo conocido.

Cuando me tocó a mí, de manera automática también pensé en el vacío. En todo lo que nos rodea pasible de ser llenado. El vacío ha generado (y genera) terror en la cultura occidental. Pero resulta que no todos concebimos el espacio de la misma manera.

Lao-Tse fue uno de los filósofos más importantes de la cultura china. Aunque se discute su existencia real (como si eso fuera importante) se le atribuye la autoría del Dàodé jīng (Tao Te Ching), uno de los textos fundamentales del taoísmo y quizás uno de los libros más tergiversados y malinterpretados por parte de casi todos nosotros, los occidentales.

Consta de 5000 caracteres chinos divididos en 81 secciones breves. Y aunque es bastante difícil encontrar una traducción que respete su espíritu en nuestro idioma, haremos la excepción. El número 11 dice:

“Treinta radios convergen en el cubo de una rueda,
y es de su vacío (wu you),
del que depende la utilidad del carro.
Modelando el barro se hacen las vasijas,
y es de su vacío,
del que depende la utilidad de las vasijas de barro.
Se horadan puertas y ventanas,
y es de su vacío,
del que depende la utilidad de la casa.
El ser (you) procura ganancia,
el no-ser (wu) procura utilidad”.

Mientras vinculamos inexorablemente espacio, vacío y ausencia; otras culturas hacen lo contrario, lo esencial de las cosas está en el vacío o en el espacio que les permite ser. Nuevamente algo puede ser y no ser al mismo tiempo, allí reside su esencia.

***

Bonobo es el proyecto musical del británico Simon Green.
La canción se llama “No reason” (Sin razón) y el cantante invitado es Nick Murphy (antes mundialmente conocido como Chet Faker). El video fue dirigido por Oscar Hudson.

 

Un comentario

Pescado Podrido

Nos venden pescado podrido, de uno y otro lado de la grieta. Todos los días, con todos los temas, casi no hay excepción. A esta altura ya no es una sorpresa, el pescado podrido es (o al menos eso creen los vendedores) funcional a los intereses de los medios que difunden información parcial, tergiversada, y en el peor de los casos, errónea.

El último caso que ejemplifica este proceso de descomposición del criterio de verdad informativa que conocemos hasta ahora, es la aceptación del Estado nacional de la propuesta de las empresas del Grupo Macri por una deuda que posee con el Estado por 296 millones de pesos que en dólares y actualizada a la fecha en la que se terminaría de pagar ascendería a 70 mil millones de pesos.

Hasta aquí, nada raro. Nada raro, si no fuera porque el tema es grave pero el dato es falso. Legalmente falso, legítimamente verdadero. Entonces, la pregunta es: ¿Da lo mismo? Uno de los responsables editoriales del diario Clarín reconoció que durante los últimos años ejercieron “periodismo de guerra”. ¿Es ese mismo tipo de periodismo el que se está ejerciendo ahora mismo del otro lado?

Hay muchas notas con mucha información sobre el caso. Pero lo que más se difunden son imágenes que simplifican la cosa. La cara del presidente, el monto $70.000.000.000, frases irónicas y no mucho más. ¿Este fenómenos aporta a la construcción de una mirada crítica sobre la gestión del macrismo o sólo aporta confusión y conclusiones superficiales aportando a una lógica que hoy sirve pero que mañana puede volverse en contra de los intereses de las mayorías?

Legalmente falso, porque una de las primeras medidas de Eduardo Duhalde en el año 2002 fue pesificar las deudas con el Estado de varias empresas que pertenecían al Grupo Macri, entre otras. Esa medida nunca fue revisada, ni mucho menos revertida, desde aquel momento a esta parte.

Legítimamente verdadero porque el tema es aún peor, como bien detallan las crónicas, los beneficios que las empresas del Grupo Macri reciben por parte de medidas del Estado se remontan a la última dictadura militar, tuvieron una continuidad con el menemismo, un nuevo capítulo con el duhaldismo y este nuevo episodio con el macrismo.

Informativamente, la noticia de la presentación de la fiscal Gabriela Boquín (autora del cálculo que deriva en la cifra ampliamente difundida) apareció en portales de los llamados “militantes”, los portales de los grandes medios hegemónicos, tardaron mucho más que con otras noticias que publican casi instantáneamente. Y una vez publicado se percibe una cautela desmedida en el tratamiento de un tema tan grave. Eso se llama manipulación de la información.

Atrás quedó el tiempo en que el periodismo masivo gozaba de cierto respeto. Grandes figuras del periodismo gráfico funcionaban como contrapeso de los intereses corporativos y del interés desmedido de los periodistas que trafican con la información.

Algo queda muy claro de un tiempo a esta parte, ya no importa la verdad. Solo importa el beneficio de ciertas empresas de comunicación y la destrucción de todo aquel que ponga en peligro esos intereses. Jugar de este lado con las reglas del enemigo puede funcionar a corto plazo pero seguramente establece mecanismos de verdad que luego serán usados, nuevamente, contra todos nosotros.

Sin comentarios

Ya dijimos no

Durante abril de 1987 el artista chileno Alfredo Jaar realizó una instalación en las pantallas de Times Square, una de las intersecciones de avenidas más famosas del mundo. La obra se llamó “Un logo para América” y buscaba denunciar la apropiación que el país del norte había hecho del nombre de nuestro continente.

La obra era una pantalla negra que simulaba un aviso publicitario y tenía una animación de 38 segundos que aparecía cada seis minutos. Decía Esto no es América sobre un mapa de EE.UU. Luego decía Esta no es la bandera de América sobre la bandera de EE.UU. Finalmente, mostraba el mapa de América y aparecía la palabra América.

Una fotografía de aquella instalación original es parte de la portada del último disco del músico y compositor Nicolás Jaar -hijo del artista chileno- quien vive en Nueva York desde sus 9 años. El disco se llama Sirens (sirenas) y se compone de 6 canciones unidas entre si.

La foto está acompañada por la leyenda Ya dijimos no, pero el sí está en todo. Estas palabras pertenecen a la letra de la canción No, el cuarto tema del álbum y hace referencia al plebiscito de 1988 que sacó del ejercicio de la presidencia a Augusto Pinochet.

Esa letra fue una inspirada por su última visita a Chile, cuando Nicolas Jaar conoció el Museo de la Memoria y habló con familiares y amigos de las víctimas de la última dictadura chilena.

¿Ustedes todavía sienten la presencia de Pinochet? Lo encontré muy simple, pero lo siento cada vez que voy a Chile. También lo siento en Estados Unidos y en Londres. Ya dijimos no a Reagan acá y está en todas partes; ya dijeron no a Thatcher y está en todas partes. Vivimos en ese mundo”, dice Jaar en una entrevista para el diario La tercera.

En momentos en los que vivimos de manera cotidiana esta extraña sensación que nos indicaba que ya le habíamos dicho que no a muchas cosas, nos volvemos a encontrar con que, lamentablemente, el si está en todo.