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Ok, computer

Hace exactamente 20 años muchas cosas estaban a punto de cambiar de manera drástica. Mucho de lo conocido no iba a continuar siendo igual. Ese año sucedieron dos hechos que sirven como ejemplo.

El  11 de mayo de 1997 por primera vez en la historia una computadora vence a un ser humano en una partida de ajedrez. La Deep Blue (Azul Profundo) derrota al maestro Gary Kasparov, considerado el mejor jugador de todos los tiempos y que hasta ese momento no había perdido nunca antes partida profesional.

Luego, en diciembre de 1997, la Comisión Europea publica el “Libro Verde sobre la Convergencia de los Sectores de Telecomunicaciones, Medios de Comunicación y Tecnologías de la Información…” Sentando las bases para que ese sea el año en que se de por finalizado uno de los últimos monopolios que quedaban en manos del Estado: las telecomunicaciones. Se produce así la liberalización del mercado de telecomunicaciones abriendo el campo para la convergencia tecnológica que hoy se encuentra en auge.

La computadora que le gana por primera vez a un humano al ajedrez será la principal protagonista de esa convergencia tecnológica en las comunicaciones.

Ese mismo año, más precisamente un día como hoy, Radiohead publica su disco Ok Computer. 

12 canciones, 53 minutos ubicados perfectamente en tiempo y espacio, pero mirando con asombrosa lucidez los sonidos que vendrán. La promesa de un sueño que nunca se convertirá en realidad. Una dudosa combinación entre letras simplonas y deprimentes, y sonidos provenientes del futuro.

Algo grande estaba sucediendo allí, aunque no entendiéramos casi nada de lo que nos decía. Se percibe un lamento interminable. La resurrección frente a la mirada apocalíptica, el hastío por la vida en la gran ciudad, el escape permanente como solución, el desamor y la violencia, políticos mintiendo en campaña y un extraterrestre que nos pueda salvar la vida.

En el medio de todo eso, la voz de una computadora nos avisa que se ha activado el siguiente proceso, describiendo uno por uno los hábitos que nos darían felicidad plena.

Felicidad que nunca llegó y que 20 años después nos siguen prometiendo.

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