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Desconocido

Es raro ser un completo desconocido. En realidad lo somos casi todo el tiempo, pero nos convencimos de lo contrario. Creemos conocer todo y que todo nos conoce en nuestro corralito cotidiano. Quizá, lo raro es darse cuenta del error.

Salir de la rutina e irse lejos geográficamente puede ayudar. Vivir en el cuerpo, no solo ser un completo desconocido, sino un casi completo desconocedor.

Entonces la pregunta inmediata es ¿cómo conocemos? Cada uno de nosotros podría mirar miles de fotos (como estas), recorrer casi todo el mundo con la vista de calles de Google, podría leer lo que alguien escribe sobre sus viajes, mirar uno o mil documentales. Esa son algunas formas.

Pero resulta que nada de eso se acerca a caminar las calles, perderse, encontrarse, derretirse con 40º al sol, seguir caminando, sentarse a mirar el mar, subirse a un tranvía de madera, caminar más, que te ofrezcan veinte veces drogas en dos cuadras, sentarse en una plaza inundada de turistas a tomar un helado, sentir el olor a pis de las calles sucias, caminar de nuevo y seguir y seguir caminando.

Esas experiencias aparentemente simples y ancestrales, creo yo, esconden lo más sensible y necesario de las formas de conocer. Nuestra experiencia ultra posmoderna está eliminando la riqueza del complejo acto de conocer.

Solo nos ofrece la posibilidad de una mirada.

Lamentablemente (o no) a veces hace falta irse lejos para darse cuenta de lo mismo que podemos ver a nuestro alrededor todos los días.

Una verdad parece ser que no sabemos nada. Y otra, que nunca lo sabremos todo. En el medio solo nos queda lo más importante y necesario para estos tiempos: encontrarnos con lo que nos rodea, sin intermediarios.

Estas fotos son solo postales estáticas de un bello recorrido entre lo desconocido junto a viejos conocidos.

Es raro ser un completo desconocido. En realidad lo somos casi todo el tiempo, pero nos convencimos de lo contrario….

Posted by Germán Batalla on Saturday, July 1, 2017

y este disco fue la banda de sonido de todo el viaje…

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